Fumar daña casi todos los órganos del cuerpo. Pero si tiene otros problemas de salud, fumar puede tener consecuencias aún mayores. Conozca cómo afecta el tabaco a las personas que tienen las siguientes afecciones médicas.
Dolor crónico
Las personas con dolor crónico fuman el doble que el resto de la población, y, a menudo, dicen que fuman precisamente para sobrellevar los síntomas del dolor. Muchas personas recurren al cigarrillo cuando sienten que el dolor empieza a aparecer, creyendo que les ayudará.
Los cigarrillos contienen sustancias químicas que pueden aliviar temporalmente el dolor, pero cuando termine de fumar, el dolor seguirá allí y usted empezará a sentir síntomas de abstinencia de nicotina, lo que puede empeorar el dolor. Fumar también puede afectar negativamente los medicamentos que toma para el dolor u para otros problemas de salud.
Las personas con afecciones comunes (como dolor de espalda, fibromialgia, dolor dental y de encías, migrañas o artritis reumatoide) pueden aliviar los síntomas del dolor al dejar de fumar. Además, las personas con cáncer que dejan de fumar sienten menos dolor asociado a los síntomas del cáncer y a los tratamientos.
Obtenga más información sobre el dolor crónico y el uso de tabaco e inicie sesión en My HealtheVet para enviar una pregunta sobre cómo dejar el tabaco a su médico del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA).
Depresión y ansiedad
Las personas que viven con depresión o ansiedad tienen el doble de probabilidades de fumar cigarrillos que las personas sin estas afecciones. Muchas personas creen que fumar reduce su estrés, pero esto no es cierto. Cualquier alivio a corto plazo que sienta al fumar se sustituye rápidamente por el estrés que provoca la abstinencia de nicotina.
Fumar puede empeorar sus sentimientos de depresión y ansiedad, y puede interferir con los medicamentos que usa para tratar estas afecciones. Es posible que tenga más probabilidades de pensar en el suicidio o de intentarlo.
Los estudios demuestran que dejar de fumar no solo reduce el estrés, sino que también alivia los síntomas de la depresión. Dejar el tabaco puede mejorar su estado de ánimo y su calidad de vida. También puede reducir su riesgo de morir por enfermedades relacionadas con el tabaco, como cáncer, enfermedad cardíaca y enfermedad respiratoria.
Obtenga más información sobre depresión, ansiedad y el uso de tabaco e inicie sesión en My HealtheVet para enviar una pregunta sobre cómo dejar el tabaco a su médico del VA.
Si se siente angustiado o tiene pensamientos suicidas, póngase en contacto con la línea de ayuda “Veterans Crisis Line”. Marque 988 y luego presione el 1, envíe un mensaje de texto al 838255 o chatee en línea.
Diabetes tipo 2
Las investigaciones demuestran que fumar cigarrillos causa diabetes tipo 2. Las personas que fuman, de hecho, tienen entre un 30 % y un 40 % más de probabilidades de desarrollar diabetes que las que no fuman.
La nicotina y otras sustancias químicas presentes en el humo del tabaco pueden hacer que su cuerpo no responda a la insulina. Si usted fuma y tiene diabetes, podría necesitar aumentar la dosis de insulina para mantener un nivel adecuado de azúcar en la sangre, lo cual puede tener efectos secundarios peligrosos. Fumar aumenta el riesgo de tener problemas de salud relacionados con la diabetes, como:
- Enfermedad renal
- Problemas de erección en los hombres
- Daños del sistema nervioso
- Problemas circulatorios que pueden provocar dolor, entumecimiento o debilidad en las piernas o los pies
- Llagas en las piernas o los pies que no se curan, lo que puede llevar a una amputación
Obtenga más información sobre diabetes tipo 2 y el uso de tabaco e inicie sesión en My HealtheVet para enviar una pregunta sobre cómo dejar el tabaco a su médico del VA.
Enfermedad cardíaca
Las enfermedad cardíaca, incluida la hipertensión arterial, es la enfermedad crónica más frecuente entre los estadounidenses y la principal causa de muerte. Fumar daña el corazón y los vasos sanguíneos, e incluso fumar solo unos pocos cigarrillos al día puede perjudicar la salud cardiovascular.
Las sustancias químicas en los cigarrillos y en el humo del tabaco hacen que las células que recubren los vasos sanguíneos se hinchen y se inflamen. Esto puede estrechar los vasos sanguíneos y causar diversas afecciones cardiovasculares que pueden provocar un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.
Para la mayoría de las personas que dejan de fumar, los daños en el corazón y los vasos sanguíneos se reparan rápidamente, incluso en las personas que fumaron durante mucho tiempo. En un año, su riesgo de sufrir un ataque cardíaco se reduce drásticamente. En cinco años, la mayoría de las personas que han dejado de fumar reducen su riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular hasta niveles casi iguales a los de alguien que nunca ha fumado.
Obtenga más información sobre enfermedad cardíaca y el uso de tabaco e inicie sesión en My HealtheVet para enviar una pregunta sobre cómo dejar el tabaco a su médico del VA.
VIH
Las investigaciones demuestran que las personas con VIH tienen entre dos y tres veces más probabilidades de fumar que las personas que no tienen VIH. Fumar es perjudicial para el organismo, especialmente en el caso de las personas con VIH. Son más propensas a enfermarse con mayor frecuencia.
Las personas que fuman y tienen VIH corren los mismos riesgos para la salud relacionados con el tabaco que el resto de los fumadores, como el cáncer, la enfermedad cardíaca, los accidentes cerebrovasculares y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, denominada EPOC.
Además, las personas con VIH que fuman tienen un mayor riesgo de sufrir infecciones en las vías respiratorias, como bronquitis aguda, neumonía bacteriana y tuberculosis. Fumar aumenta el riesgo de la neumonía por Pneumocystis, una infección grave que es más frecuente entre las personas con VIH.
Fumar puede afectar el metabolismo y la eficacia de algunos medicamentos que se utilizan para tratar el VIH. Esto puede acelerar la progresión del VIH al sida. En general, las personas con VIH que fuman tienen una esperanza de vida más corta que las que no fuman.
Obtenga más información sobre VIH y el uso de tabaco (en inglés) e inicie sesión en My HealtheVet para enviar una pregunta sobre cómo dejar el tabaco a su médico del VA.
Trastorno de estrés postraumático
Si es un Veterano que padece un trastorno de estrés postraumático (TEPT) y fuma, no está solo. Los Veteranos con TEPT tienen más probabilidades de fumar que los Veteranos sin TEPT.
Muchas personas con TEPT informan que fuman para controlar su estado de ánimo y sobrellevar los síntomas de estrés y ansiedad. Aunque fumar pueda parecer que le proporciona cierto alivio, a largo plazo puede agravar su trastorno de estrés postraumático y sus síntomas de estrés.
Fumar también puede hacer más difícil quedarse dormido y empeorar la calidad de su sueño, además de causar complicaciones con ciertos medicamentos.
Si deja de fumar, es posible que sienta menos ansiedad y note cierto alivio de los síntomas de su trastorno de estrés postraumático, sobre todo cuanto más tiempo se mantenga sin usar tabaco. Mejorará su estado de ánimo y su calidad de vida, y algunos medicamentos para la depresión o la ansiedad serán más eficaces.
Obtenga más información sobre trastorno de estrés postraumático y el uso de tabaco e inicie sesión en My HealtheVet para enviar una pregunta sobre cómo dejar el tabaco a su médico del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA).
Si se siente angustiado o tiene pensamientos suicidas, póngase en contacto con la línea de ayuda “Veterans Crisis Line”. Marque 988 y luego presione el 1, envíe un mensaje de texto al 838255 o chatee en línea.
Trastornos por consumo de sustancias
Un adulto con un trastorno por consumo de sustancias (TCS) tiene entre tres y cuatro veces más probabilidades de fumar que alguien que no tiene un TCS. Entre el 70% y el 80% de las personas con un TCS también fuma. Además, el 50% de las muertes entre las personas con un trastorno por consumo de alcohol que fuman se debe a enfermedades relacionadas con el tabaco. Si tiene un TCS, dejar de fumar reduce sus probabilidades de desarrollar cáncer de garganta, boca y pulmón.
Muchas personas que reciben tratamiento por TCS quieren dejar de fumar y tienen buenas posibilidades de lograrlo, sobre todo con el apoyo de la terapia y la medicación. Debido a que fumar puede, en ocasiones, desencadenar el deseo de consumir otra sustancia, dejar de fumar puede ayudarle en su recuperación a largo plazo del consumo de sustancias. Si tiene depresión y está en tratamiento por consumo de alcohol, dejar de fumar puede ayudarle a beber menos o dejar de beber por completo.
Obtenga más información sobre trastornos por consumo de sustancias y el uso de tabaco e inicie sesión en My HealtheVet para enviar una pregunta sobre cómo dejar el tabaco a su médico del VA.